viernes, 19 de noviembre de 2010

Consistencia del Suelo - Límites de Atterberg - Límite Líquido



El límite líquido es el contenido de agua, expresado en porcentaje respecto al peso del suelo seco, que delimita la transición entre el estado líquido y plástico de un suelo remoldeado o amasado. En las imágenes a continuación podemos observar un esquema hipotético del estado de un suelo antes y después del ensayo de Límites de Atterberg:

Estructura del Suelo Inalterado

Estructura del Suelo Remoldeado o Amasado

Se define como el contenido de agua necesario para que la ranura de un suelo ubicado en el equipo de Casagrande, se cierre después de haberlo dejado caer 25 veces desde una altura de 10 mm.

También puede definirse como el menor contenido de humedad de un suelo que puede fluir por vibración.

El límite líquido como fue definido por Atterberg ha estado sujeto a distintas variaciones en su determinación. Fue Terzaghi, quien le sugirió a Casagrande en 1927, que diseñara un dispositivo mecánico que pudiera eliminar en lo posible los errores del operador en la determinación del mismo (figura 1).

Figura 1. Dispositivo Básico de Casagrande

Casagrande desarrolló un dispositivo normalizado como se muestra en la Figura 2 y descrito por la norma ASTM D 423 excepto por el acanalador utilizado. El límite líquido se estableció como el contenido de agua de un suelo cuando para 25 golpes ejercidos por la caída de la taza (a razón de 2 golpes por segundo) desde la altura de 1 cm., dos secciones determinadas de suelo separadas por una ranura normalizada de 2 mm de espesor en su parte inferior y 11 mm en su parte superior y una altura de 8 mm, cerraran en una distancia de ½ pulgada a lo largo de la parte inferior de la ranura.


La altura de caída, como las dimensiones del cascador y las dimensiones de la ranura, como el material de la base, etc.; son factores de influencia en los resultados obtenidos.

Para entender el significado del ensayo mediante el dispositivo detallado en la Figura 2, podemos decir que para golpes secos, la resistencia al corte dinámica de los taludes de la ranura se agota, generándose una estructura de flujo que produce el deslizamiento (ver Figura 3).

La fuerza resistente a la deformación puede considerarse como la resistencia al corte de un suelo. La resistencia al corte de todos los suelos en el límite líquido es constante y tiene un valor aproximado de 22 g/cm².


La Curva de Flujo

Casagrande observó que el número de golpes necesarios para cerrar la ranura dependía del contenido de agua del suelo y que cuando una serie de resultados de un suelo se representa en un grafico donde el eje de la humedad es aritmético y el eje del número de golpes es logarítmico, esos resultados forman una línea recta. Esa curva fue llamada curva de flujo.

Las ventajas de graficarla de este modo son: la curva puede ser dibujada con pocos puntos, se pueden detectar mas fácilmente los errores en una línea recta (escala semilogarítmica) que en una línea curva (escala aritmética) y el índice de flujo puede ser definido por la pendiente de la recta (ver Fig.4).


Esta curva puede ser representada por la siguiente ecuación:

ω = - F Log N + C (1)

donde:

ω : contenido de humedad en porcentaje de suelo seco.
F : constante, llamada “índice de flujo”.
N : numero de golpes.
C : constante.

El numero de golpes “N” puede ser considerado como representada por la fuerza igual a N veces la fuerza ejercida en la aplicación de un solo golpe. La resistencia al corte de un suelo es obviamente proporcional a la fuerza requerida para producir una deformación dada (en nuestro caso el cierre de la ranura). Entonces, el número de golpes “N” de la ecuación (1), puede ser tomado como proporcional a “s”, la resistencia al corte de un suelo, y puede ser escrita como:

ω = - F Log s + C1 (2)

donde “C1” es diferente a “C” debido a que “s” está expresado en unidades físicas.

Efecto de la Maceración

El concepto “tempering” corresponde a la maceración de la pasta de suelo preparada con una humedad cercana a la del límite líquido, estacionándola herméticamente un período determinado de tiempo.

De acuerdo a investigaciones realizadas por Raymond F. Dawson, se observó que el efecto del tiempo de maceración de la muestra modificaba los valores obtenidos de límite líquido con respecto a los valores obtenidos si no se dejara macerar la muestra.

Los resultados de una serie de ensayos sobre dos suelos diferentes realizados con distintos períodos de maceración, se graficaron como se muestra en la Fig.5. Para el Suelo Nº 2, el límite líquido se redujo desde aproximadamente 70% a alrededor de 63%, donde la mayoría del efecto de reducción se produjo durante la primera hora de maceración. Para el suelo Nº 1, el límite líquido se redujo desde 50% a 45%, donde la mayoría del efecto se produjo en las primeras 8 horas de maceración.

El mayor efecto producido por la maceración de la pasta de suelo no se produce en un período determinado de tiempo para diferentes tipos de suelo, variable hasta hoy desconocida. Lo que si se puede afirmar, es que a partir de las 12 horas de maceración de la pasta de suelo, los resultados obtenidos por un mismo operador sobre distintos suelos, no varían con el tiempo de maceración. Con estos resultados publicados, resulta importante incorporar el efecto de maceración a la metodología de ejecución del límite líquido.


Efecto del Secado

Otro de los factores influyentes en los resultados de los ensayos de los límites líquidos, es el secado previo a que sea sometida la muestra.

Al comparar los resultados obtenidos sobre distintos tipos de suelos en estado natural, secados al aire y secados al horno, se observó que todos los suelos no reaccionaban de la misma manera frente al secado.

Luego se determinó que el mayor efecto producido por el secado se daba en los suelos con contenidos considerables de materia orgánica, donde la diferencia entre un suelo secado al horno podía dar un valor de límite líquido inferior al 30% del valor obtenido sobre un suelo en estado natural.

Ensayos de Penetración

Partiendo del ensayo original desarrollado por Atterberg en 1911, donde la técnica del operador influía grandemente en los resultados obtenidos; y la mecanización del ensayo por Casagrande en 1932 donde minimizó los errores del operador, las normas de todo el mundo han adoptado como metodología para la obtención del límite líquido, el Cascador de Casagrande.

Sin embargo, a pesar de la normativa, se genera un importante número de errores como ser en la ejecución del ensayo: la dificultad de realizar la ranura en ciertos suelos arenosos, la tendencia de los suelos de baja plasticidad de deslizar por la cuchara en lugar de fluir, sensibilidad de pequeñas diferencias en el aparato (forma del acanalador, dureza de la base, la forma de la leva, la rugosidad de la cuchara, etc.), la sensibilidad de la técnica del operador en realizar el ensayo, etc. La combinación de todos estos factores deriva en pensar lo conflictivo del uso de este método ya que ensayos realizados sobre un mismo suelo dan distintos resultados. Existe un método alternativo donde minimiza estos errores.

Esencialmente el ensayo de límite líquido es una medida de la resistencia de corte de un suelo blando cuya humedad se acerca al estado líquido. La teoría de plasticidad desarrollada por Prandtl estableció una relación entre la resistencia de corte y la resistencia a penetración de un suelo. Esta relación es una constante en materiales como las arcillas saturadas. Entonces podemos decir que el ensayo de penetración debería ser una medida válida de límite líquido. Para ello existen distintos tipos de conos para determinar el límite líquido como se muestran en las Fig.6 a Fig.8.

El límite líquido de un suelo se puede determinar mediante el penetrómetro de cono o el aparato de Casagrande (BS 1377:1990: parte 2, las cláusulas 4.3, 4.5).

Uno de los principales cambios introducidos por la Norma Británica 1975 (BS 1377) fue que el método preferido de las pruebas de límite líquido se convirtió en el penetrómetro de cono.

Esta preferencia se ve reforzada en la Norma revisada de 1990, British que se refiere al penetrómetro de cono como el "método definitivo. El penetrómetro de cono se considera un método más satisfactorio que la alternativa porque es esencialmente una prueba estática que se basa en la resistencia al corte del suelo, mientras que el método alternativo de Casagrande taza introduce efectos dinámicos.

En la prueba de penetrómetro, el límite líquido del suelo es el contenido de humedad a la que un cono de 60 gramos de peso con un ángulo de punta de 60°, se sumerge exactamente 10 a 20 mm (según el estándar utilizado) en una taza de suelos remoldeados en un período de 5 segundos. A este contenido de humedad el suelo es muy blando.

Cono de Caída

El Cono Ruso

Inicialmente se uso la aguja de Vicat y conos estrechos. Aparentemente esos ensayos no proveían resultados satisfactorios. El primer ensayo estandarizado fue el mencionado por Vasilev en 1949, donde el aparato empleado es el mostrado en la Fig.6, y en el que una penetración de 10 mm indica el límite líquido.


El Cono Hindú

El desarrollo de un ensayo simplificado de límite líquido por el Indian Central Road Research Institute comenzó en 1953 y concluyó con el dispositivo mostrado en la Fig.7, donde una penetración de una pulgada indica el límite líquido.


El Cono de Georgia Institute of Technology

Experimentos para un ensayo simplificado de límite líquido condujo en 1951 al Georgia Institute of Technology a encontrar un método de penetración. El penetrómetro utilizado es el mostrado en la Fig.8, donde una penetración de 10 mm indica el límite líquido.

La figura 9 presenta el cono de caída de 80 gr. utilizado en Inglaterra:

Figura 9. Cono de Caída

Determinación del Límite Líquido (ASTM D-4318 o D-423-66, BS 1377: 1975, Ensayo 2)

Casagrande definió el límite líquido como el contenido de agua al cual un corte estándar de separación, practicado en la muestra de suelo remoldeado, de una cuchara ranuradora (ver figura 9(a)), se cerrará una distancia de 12.7 mm (1/2 pl.) a 25 golpes de la caída del vaso de límite líquido o copa de Casagrande (ver figura 9(b)), 10.0 mm sobre una base de caucho rígido o Micarta 221. Ver figuras 2 y 10. La copa esférica, con radio interno de 54 mm, espesor de 2 mm y peso de 200 ± 20 gr, incluyendo el tacón.

En suelos con arena o materia orgánica no puede usarse el ranurador y entonces se utiliza la espátula, usando el ranurador para verificar las dimensiones. No se aconseja utilizar el ranurador curvo con sección trapezoide porque genera una pérdida de adherencia al suelo.

La evaporación en un ambiente seco durante el remoldeo y manipulación en la copa, incrementa el número de golpes rápidamente.

(a)

(b)
Figura 9.
(a) Cuchara Ranuradora Estándar para Determinación de Límite Líquido.
(b) Dimensiones de la Ranura en la Copa de Casagrande.

En general, este límite líquido corresponde al de Atterberg, definido como el contenido de agua en el punto de transición de la muestra, de un estado líquido a un estado plástico, en donde el suelo adquiere una cierta resistencia al corte.

Figura 10. Dispositivo para Determinación del Límite Líquido (Aparato de Casagrande).

En la práctica es difícil mezclar el suelo de manera tal que el cierre ocurra exactamente a 25 golpes, pero Casagrande encontró que graficando los valores del contenido de agua de las pruebas que se acercaran al número de golpes contra el logaritmo del número de golpes se obtenía una línea recta llamada curva de flujo (ver figura 11). Donde la curva de flujo atraviesa los 25 golpes, este contenido de agua se denomina límite líquido.

La ecuación de la curva de flujo es:


donde,

w: Contenido de agua como porcentaje del peso seco.
Fw: Indice de flujo, pendiente de la curva de flujo, igual a la variación del contenido de agua correspondiente a un ciclo de la escala logarítmica.
N: Número de golpes. Si N < 10, aproxímese a medio golpe; por ejemplo, si en el golpe 6 se cerró la ranura 0.63 cm (1/4”) y en el golpe 7 se cerró 1.9 cm (3/4”), repórtense 6.5 golpes.
c: Constante que representa la ordenada en la abcisa de 1 golpe; se calcula prolongando el trazo de la curva de flujo.

Figura 11. Curva de Flujo a partir de la Prueba de Límite Líquido.

La prueba de límite líquido es de alguna forma más arbitraria y requiere de alguna práctica para adquirir consistencia y resultados reproducibles.

Aunque los ensayos de límite líquido y límite plástico parecen sencillos, ambas pruebas requieren de alguna práctica para obtener resultados consistentes. En Inglaterra y Suecia, la prueba de caída de cono es utilizada para determinar el límite líquido (Hansbo, 1957). Parece producir resultados más consistentes que el dispositivo de Casagrande, especialmente para arcillas suecas y es de alguna forma más simple y fácil de usar. Karlsson (1977) presenta una excelente discusión de la confiabilidad de ambos procedimientos, en su artículo “Consistency Limits” en cooperación con el Laboratory Committee of The Swedish Geotechnical Society, Swedish Council for Building Research, Document D6, 40 pp.

Método de Un Punto

La necesidad de ejecutar muchos ensayos de límites líquidos llevó a desarrollar un método de determinación que tuviese conexión con la curva de flujo, ya que comentarios de Casagrande decían que suelos de una misma muestra deberían tener curvas de flujo con pendiente constante. Por ello, ocasionalmente, la prueba de límite líquido de un punto puede ser utilizada, debido a que para suelos de origen geológico similar, las pendientes de las curvas de flujo son similares. Luego, todo lo que debe hacerse es obtener el contenido de humedad wn de la muestra con el cierre de la ranura a cualquier conteo de golpes n y utilizar la siguiente relación obtenida por la U.S. Waterways Experiment Station realizó estudio sobre 767 ensayos de límite líquido correspondientes a suelos aluvionales y suelos costeros del Valle de Mississippi:


Donde tan β es la pendiente de la curva de flujo en escala doble logarítmica y “ω” es la humedad correspondiente al número de golpes “n” obtenido en la determinación de un punto mediante el Aparato de Casagrande.

Para mejores resultados, el número de golpes n, debe estar dentro del rango 10 - 40. Lambe (1951), la U.S. Army Corps of Engineers (1970) y Karlsson (1977) brindan muy buenas discusiones sobre la prueba de límite líquido de un punto.

El valor obtenido de tan β para 432 ensayos de suelos aluvionales fue de 0.115. Para 136 ensayos de los suelos del Oeste del Valle, tan β=0.125 y para 135 ensayos de los suelos del Este del Valle, tan β=0.130. Para los 767 ensayos realizados en todo el proyecto, el valor promedio obtenido fue de tan β=0.121 con una desviación estándar de ±0.032. Lo que significa que todos los suelos no poseen exactamente la misma pendiente pero están cerca de un valor medio.

En la determinación del límite líquido por el método de un punto, W. J. Eden propone multiplicar la humedad obtenida “ω” para cierto numero de golpes “N” por un factor de corrección “Cn” como se muestra en la Tabla I, suponiendo que la pendiente de la curva de flujo es constante (0.100) para todos los suelos excepto para suelos con gran contenido de materia orgánica o cuando se requiera una exactitud especial en la determinación.

Tabla I. Factor de corrección del límite líquido (W. J. Eden).

La fuerza que se opone a la fluencia de los lados de la ranura proviene de la resistencia al esfuerzo cortante del suelo, por lo que el número de golpes requerido para cerrar la ranura es una medida de esa resistencia al correspondiente contenido de agua.

De lo anterior puede deducirse que la resistencia de todos los suelos en el límite líquido debe ser la misma, siempre y cuando el impacto sirva solamente para deformar el suelo, como es el caso de los suelos plásticos; pero en el caso de los suelos no plásticos (arenosos), de mayor permeabilidad que las arcillas, las fuerzas de impacto producen un flujo del agua hacia la ranura, con la consecuencia de que el suelo se reblandece en las proximidades de aquella, disminuyendo su resistencia al esfuerzo cortante; por ello en esos suelos, el límite líquido ya no representa un contenido de agua para el cual el suelo presente una resistencia al corte definida.

Por pruebas de laboratorio se determinó que el límite líquido de un suelo plástico corresponde a una resistencia de 25 gr/cm². La hipótesis de que el número de golpes es una medida de la resistencia al corte del suelo fue enunciada por A. Casagrande y se confirma por el hecho de que una gráfica semilogarítmica de la resistencia contra el contenido de humedad es recta y no solo en la vecindad del límite líquido, sino en consistencias bastante diferentes.

El límite líquido parece ser directamente proporcional a la compresibilidad de las arcillas y para suelos cohesivos este límite representa un estado cercano al líquido, es decir, presenta una resistencia al corte no drenada de alrededor 0.01 lb/pie².

Apéndice

DETERMINACIÓN DEL LÍMITE LÍQUIDO DE UN SUELO (Basado en Norma ASTM D4318-00)

1. Descripción:

Este método cubre la determinación del límite líquido de un suelo mediante la elaboración de una curva de flujo, resultado de la determinación de tres puntos con la ayuda del Aparato de Casagrande.

2. Definición:

El límite líquido es el contenido de agua, expresado en porcentaje respecto al peso del suelo seco, que delimita la transición entre el estado líquido y plástico de un suelo.

Se define como el contenido de agua necesario para que la ranura de un suelo ubicado en el equipo de Casagrande, se cierre después de haberlo dejado caer 25 veces desde una altura de 10 mm.

3. Muestra:

La cantidad usada es de aproximadamente 100 gr de suelo que pasa la malla N° 40 de la muestra original, previamente secada al aire.

4. Procedimiento:

4.1. Ubique la muestra dentro de un recipiente adecuado que permita mezclarlo con agua.

4.2. Adicione agua y empiece un proceso de homogenización, de tal forma que el agua se incorpore a la muestra de suelo.

4.3. Cuando el suelo y el agua formen una masa consistente, ubique una porción en el recipiente del equipo de Casagrande, con la ayuda de la espátula verifique que el nivel de la muestra de suelo no supere el borde del recipiente y que el nivel máximo entre la base del recipiente y el suelo sea de 10 mm. El exceso de suelo retírelo y retórnelo al recipiente donde está realizando la mezcla.

4.4. Con la ayuda del ranurador, divida el suelo que está en el recipiente del equipo de Casagrande en dos mitades, mediante un movimiento suave a lo largo del diámetro de éste, de atrás hacia la parte frontal. El movimiento debe ser cuidadoso propiciando la construcción de la ranura en un solo movimiento y de manera que esta llegue hasta el fondo, quede limpia y no se dañen los bordes de las mitades de suelo generadas.

4.5. Una vez hecho el surco o ranura, con la ayuda de la manivela del equipo, damos golpes sin parar a la cuchara a una velocidad de 2 golpes/segundo, hasta que las dos mitades se junten 12 mm. Se debe registrar el número de golpes en los cuales se cerró la ranura.

4.6. Se remueve del equipo parte de la muestra de suelo, procurando tomarla del sector donde se cerró la ranura. La muestra tomada es llevada a una cápsula, se registra su peso y se somete a secado para determinar su humedad.

4.7. Este proceso se repite 3 veces, adicionando agua o extendiendo la muestra para someterla a secado, facilitando así la obtención de otros puntos con diferente humedad y número de golpes.

5. Cálculos:

Determine el contenido de agua, expresado en porcentaje de peso respecto al peso del suelo seco:

w= Ww / Ws x 100

Donde:

Ww: Peso del agua presente dentro de la muestra. Se determina como la diferencia entre el peso húmedo y el peso seco de la muestra.

Ws: Peso seco de la muestra.

Recuerde que en varias ocasiones es necesario tener en cuenta el peso del recipiente en que la muestra es llevada al horno.

6. Elaboración de la curva de Flujo:

El objetivo de este procedimiento es obtener los puntos suficientes para construir un gráfico con el número de golpes vs. humedad en escala semilogarítmica, obtener una recta e interpolar a los 25 golpes para conocer la humedad, y este valor es el correspondiente al Límite Líquido.

Características del Suelo Derivadas del Límite Líquido

1. Elevado LL – Alto contenido de arcilla; Bajo LL – Alto contenido de arena

2. Elevado LL – Baja capacidad portante; Bajo LL – Elevada capacidad portante

3. Suelo típico rico en arcilla --> LL = 40-60%; no obstante puede ser > 100% (más de la mitad de la masa es agua)

4. LL y f (tan f) están inversamente relacionadas.

a. f = 30° --> LL = 40%
b. f =  6° --> LL = 80%

5. Arcillas duras son aquellas con bajo LL (y elevado IP)

6. Arcillas blandas son aquellas con elevado LL (y bajo IP)

La relación entre el Límite Líquido y el Índice de Plasticidad ofrece importante información sobre la composición granulométrica, comportamiento, naturaleza y calidad de la arcilla.

¿Por qué 25 golpes para el Límite Líquido?

Esta es otra interesante pregunta que surge durante la realización del ensayo de límite líquido y que gracias a la serie de artículos sobre los Límites de Atterberg que nos ocupa, traigo desde el recomendado blog geodiendo.

Como es sabido, la resistencia a esfuerzo cortante, o cohesión, no es un valor intrínseco del suelo, depende de las tensiones soportadas en el pasado y de la humedad.

Al aumentar la humedad disminuye la cohesión, es intuitivo, si se sigue añadiendo agua al final el conjunto deja de ser plástico y pasa a ser líquido.

Pues bien, justo en ese punto, cuando la humedad coincide con el Límite Líquido, "casi todos" los suelos presentan la misma cohesión o resistencia a corte: 2,50 kN/m².

Por esa razón da 25 golpes la cuchara (también llamada cazo o copa) de Casagrande, porque está diseñada para crear un esfuerzo de 0,1 kN/m² en cada golpe, es decir, que si el suelo rompe a 25 golpes es que está en su Límite Líquido. Y no doy más detalles del ensayo porque para eso ya hay normas.

Lo malo del método:

que ni todos los suelos son iguales ni la resistencia a corte es exactamente de 2,50 kN/m², digamos que oscila entre 1,10 y 3,20 kN/m².

que darle golpes al suelo es un ensayo dinámico, algo totalmente desaconsejado para materiales arcillosos en casi todos los textos y normativas.

que el propio Arthur Casagrande, el mismo que propuso el "invento" en 1932, planteó en 1958, tras 25 años de pruebas, cambiarlo por algún otro ensayo que presentara menos errores, aunque como dice en las páginas de Géotecnique de aquel año "Desafortunadamente, por ahora ninguno de estos ensayos está lo suficientemente simplificado como para competir, en simplicidad y coste, con el actual".

la norma British Standard propone un material distinto para la superficie de rebote de la cuchara, obteniendo valores más bajos, algo a tener en cuenta si se usan correlaciones de suelos británicos, como las arcillas de Londres, por ejemplo.

Lo bueno del método:

Que confirma algo muy interesante: Si la cohesión de un suelo natural depende de su humedad y del historial de tensiones, como al molerlo y amasarlo para hacer el ensayo se rompe toda su estructura anterior, la cohesión ya sólo tendría que depender de la humedad.

Y eso es justamente lo que ocurre, si representamos la cohesión remoldeada frente al índice de liquidez (ese que nos indica en qué posición real nos encontramos respecto de los límites), se observa esa dependencia (que todavía se ajusta mucho mejor si se usa el método del cono, con menor dispersión).



Conclusión:

La resistencia al corte de una arcilla amasada depende sólo de su índice de liquidez, y como dice el Tomo I del Geotecnia y Cimientos, "Desgraciadamente, para muestras inalteradas no existe una relación parecida, que pudiera servir al menos para tanteos".

Claro que, si los índices de plasticidad son algo intrínseco del suelo... ¿sería posible entonces obtener la carga de hundimiento de un suelo a partir de los límites de Atterberg?

La respuesta es SI... pero lo barato sale caro.

El procedimiento para la determinación del límite líquido se encuentra descrito en:

AASHTO T 89-02
ASTM D 4318-00
I.N.V.E-125-07


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8 comentarios:

  1. ES UN BUEN ENFOQUE TEORICO PORQUE NOS PERMITE REALIZAR LOS TRABAJOS EN UN ESTADO LIQUIDO ESTABLECIENDO EL LIMITE EN EL N° 25 DE ACUERDO AL CONTENIDO D E HUMEDAD

    BUEN DATO TEORICO AGRADESCO POR LA PUBLICACION.DESEARIA OBTENERLO EN PDF

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  2. Muy interesante el artículo!

    Hay algo que no se comenta, la UNE usa una escala doble logarítmica, mientras que ASTM "A multipunto" solo N es logarítmica, no sabía de donde venía lo de la UNE, pero leyendo que el método puntual se basa en una escala doble logarítmica, me pregunto si la UNE no usará el método puntual, solo que para 2 puntos (de mas y menos de 25 golpes) y luego toma la media.

    En ese caso, me vuelve a asaltar otra pregunta: De donde ha salido la pendiente fija de 0.117 de la UNE?

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  3. Ya encontre el origen del -0.117 :

    http://nparc.cisti-icist.nrc-cnrc.gc.ca/npsi/ctrl?action=rtdoc&an=20358802&article=0&fd=pdf

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    1. Mil gracias a BitFarmer por tan importante investigación y valioso aporte al blog.

      Un saludo!

      Santiago Osorio

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  4. He seguido investigando, sobre todo el tema de los pentrómetros cónicos, y con todo lo encontrado he escrito un articulito aquí:

    http://www.hcsoft.net/lab/index.php?zona=comohacer&hoja=limites

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    1. Reitero mis agradecimientos a BitFarmer e invito a todos a consultar la importantísima página relacionada en el enlace.

      Quisiera poder seguir encontrando información geotécnica de calidad, como la demostrada en esta página, con tal agilidad y dinamismo en la presentación de las ideas.

      Felicitaciones BitFarmer!

      Un saludo!

      Santiago Osorio

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  5. Hola Santiago, si te gustó el artículo de los límites échale un vistazo a esta otra sobre el CBR, es más una comparativa entre normas que otra cosa, peor se mete con el peliagudo tema de como "corregir" las curvas de penetraciones.

    http://www.hcsoft.net/lab/index.php?zona=comohacer&hoja=cbr

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  6. hola una duda!! es posible que un suelo tenga límite líquido mas no límite plástico.

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