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viernes, 5 de abril de 2013

Historia de la Geotecnia - Terzaghi y el Método Observacional (II)




El Método Observacional

El Juicio en la Ingeniería Geotécnica

A propósito del libro sobre Ralph B. Peck titulado: Judgment in Geotechnical Engineering: The Professional Legacy of Ralph B. Peck, de J. Dunnicliff y D.U. Deere, publicado en 2004 por John Wiley & Sons, Inc; a continuación se presenta un importante documento sobre los orígenes del Método Observacional propuesto por Karl Terzaghi, y redactado y presentado por Peck en 1969. 

Consiste en un discurso efectuado por R.B. Peck en 1977, donde indica a estudiantes de ingeniería la importancia de aprender a discernir el conocimiento, visto desde la óptica del ejercicio de la Mecánica de Suelos y extensivo al ejercicio de la Ingeniería Geotécnica, para alcanzar un razonable Criterio Geotécnico y una ética en el desarrollo de las actividades.

Terzaghi y Peck durante la Conferencia en Suiza. Fotografía de Gregory Tschebotarioff

CONSEJOS PARA UN JOVEN INGENIERO

Por: Ralph B. Peck, Ph.D., P.E., Hon.M.ASCE. Profesor emérito de Ingeniería Civil en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.


En marzo de 1977 fui invitado a dar un discurso en el West Point Chapter of the Society of American Military Engineers, en un banquete en honor de los graduandos a punto de ingresar al Corps of Engineers. El texto a continuación es mi lectura, que fue dirigida especialmente hacia las carreras que los graduando desarrollarían en el Corps.

Con su entrenamiento aquí en la Academia Militar, ustedes han adquirido un conocimiento inusualmente importante, así como unas habilidades técnicas especializadas. Este conocimiento y esas habilidades son condiciones necesarias para una carrera exitosa, pero, como dicen los matemáticos, no son condiciones suficientes.

Que otros ingredientes se necesitan?  Hay dos que predominan sobre todos los otros: el juicio de ingeniería y la responsabilidad profesional y pública.

Desarrollando el Juicio de Ingeniería

La primera tarea es desarrollar el juicio de ingeniería (Nota del Traductor N.D.T.: el criterio de ingeniero). Casi todas las personas en la práctica de la ingeniería estarían de acuerdo que un ejercicio exitoso requiere un alto grado de juicio de ingeniería, pero pocos coincidirían en el significado de la palabra ‘juicio’.

Para el estudiante de ingeniería, el ‘juicio’ frecuentemente parece ser un ingrediente que se dice ser necesario para la solución de los problemas de ingeniería, y que el estudiante puede adquirir hacia el final de su carrera mediante algún proceso indefinido de absorción de su experiencia y la de sus colegas. Para el científico de ingeniería, el juicio de ingeniería puede parecer como una muleta utilizada por los ingenieros practicantes, como un pobre sustituto a los sofisticados procedimientos de análisis. Para el ingeniero en ejercicio, el juicio en ingeniería puede con frecuencia ser un nombre ‘impresionante’ para pronosticar, más que para colectar experiencias importantes, y para un pensamiento racional. Todas estas son concepciones equivocadas.

Solamente hay un juicio de ingeniería y es indispensable para alcanzar el éxito en la práctica de la ingeniería. Es indispensable por varias razones, debido a que: algunos problemas no pueden ser resueltos mediante análisis matemático; aquellos problemas que pueden ser solucionados con análisis matemático pueden resolverse correctamente solo si los datos de entrada (‘input´) son razonables; y los resultados (‘output’) de los análisis, incluso los obtenidos de los computadores electrónicos, necesitan ser juzgados, aceptados o rechazados, en base a su razonabilidad. Como una definición de trabajo de juicio de ingeniería, llamémoslo un buen sentido de la proporción y exploremos como puede cultivarse.

En primer lugar, puede hacerse que cada tarea o trabajo cuente. Algunas de sus asignaciones serán de naturaleza no técnica. Bajo estas circunstancias, pueden preguntarse cómo mejorar el juicio. Pero, aún en las tareas no técnicas hay algo que aprender, incluso observando la forma como los oficiales superiores manejan los problemas. En ingeniería, tratar con las personas es tan importante como tratar con las leyes físicas. Algunos oficiales ingenieros están mucho más capacitados en esta área que otros. Ustedes pueden observar las actitudes y técnicas que parecen conducir a un desempeño superior o pobre de parte de aquellos con, o para quien trabajan.

En segundo lugar ustedes puede acostumbrar a su cerebro a registrar lo que sus ojos ven. Algunos ingenieros parecen tener la habilidad de asumir una tarea y anotar todos los aspectos relevantes; otros regresan de un viaje de reconocimiento y descubren que no se percataron de algunos aspectos de vital importancia. Una de las maneras más efectivas de lograr la habilidad de observar con discriminación es mantener un cuaderno de notas de todas las actividades elaboradas. El propósito no es tanto efectuar un registro como desarrollar los poderes de observación.

Portada del libro 'The observational method in geotechnical engineering' publicado por Thomas Telford

Cuando comencé a trabajar para Karl Terzaghi en el Metro de Chicago, él no solo insistió en que yo mantuviera un cuaderno de notas, sino que lo inspeccionaba regularmente. Rápidamente descubrí que, aunque mis ojos habían observado el proceso de construcción y presumiblemente lo observé, lo que vi no lo registré en mi cerebro. Por ejemplo, cuando fui a un frente de avance de un túnel a observar cómo se efectuaban las excavaciones y se instalaban los soportes y luego regresé al laboratorio para intentar dibujar y describir lo que había visto, descubrí que había ciertos detalles que no podía dibujar. No sabía cómo encajaba un miembro en el otro. No sabía cómo una porción del soporte estaba apoyada mientras se instalaba otra bajo ésta. Tenía una idea general, pero si no podía dibujar los detalles, realmente no conocía el procedimiento. A veces debía regresar en varias oportunidades para observar lo que realmente había visto pero no había absorbido. Puedo asegurarles que ejercicios de esta clase mejorarán enormemente su capacidad de observar detalles significativos y recordarlos. Rápidamente, ustedes estarán en capacidad de posar sus ojos sobre un proyecto completo y discernir aquellos aspectos que van bien y los que demandan atención.

K. Terzaghi en la oficina de R.B. Peck en la Inuversidad de Illinois en 1958

En tercer lugar, ustedes pueden evaluar conscientemente el tamaño de las cosas, es decir, pueden aprender a pensar cuantitativamente. Puede sonar como una pregunta tonta el decir: ‘Que tan grande es una carga de columna?’, pero si el diseñador de un edificio de dos pisos resulta con una columna de 200 ton, ustedes deben reconocer que esto es un absurdo, ya que se trata de una carga más aproximada para el Empire State Building. Si alguien les dice que el flujo de un pozo es de 400 galones/minuto, ustedes tienen una imagen mental de cuanto es este volumen? Lo pueden imaginar fluyendo en una tubería o en un canal? Es un flujo pequeño o grande en términos de una labor de desagüe? Si alguien les dice que una presa de tierra se va a construir con una altura de 2000 pies, usted reconoce una falacia, debido a que 2000 pies es más del doble de la altura de cualquier presa de tierra en funcionamiento? El mero ejercicio de tratar de visualizar las cantidades numéricas, las dimensiones, y los porcentajes ('ratas'), comienza a darles el sentido de la proporción que es sumamente valioso en la conformación del juicio, en la habilidad de echar un vistazo al trabajo de otros, y detectar errores graves.

Vista isométrica de la torre del 'Empire State Building' hacia 1929 (Shreve, Lamb & Harmon)

En cuarto lugar, ustedes deben leer. Leer literatura técnica y revistas como Civil Engineering de ASCE, The Military Engineer y Engineering News-Record. Pero no solo deben leer los artículos, sino también leer los anuncios. En estas propagandas, ustedes encuentran frecuentemente la última información sobre los tipos y capacidades de los equipos, nuevos registros en profundidades de cimentación o conceptos de construcción totalmente nuevos.

ENR: Publicación sobre construcción de McGraw-Hill

Finalmente, ustedes deben estudiar los precedentes, el folclor de la ingeniería. Una buena forma es comenzar con el trabajo de los Ingenieros del Ejército (‘Army Engineers’). Estoy seguro que ustedes ya han estudiado muchos de los logros de los oficiales del Cuerpo de Ingenieros. Saben acerca del Coronel Goethals en el Canal de Panamá, pero están al tanto de la cercana relación entre el Cuerpo de Ingenieros y el desarrollo de mi especialidad, la Mecánica de Suelos? Es una historia fascinante, tanto que serviría como un tema de introducción para otro banquete.

Portada de la biografía del Coronel Goethals

Historia abreviada de la Mecánica de Suelos

Los Atributos que Realmente Cuentan

De esta forma, siguiendo estos simples procedimientos que pueden ejecutar día tras día durante la primera parte de su carrera, ustedes pueden cultivar esta elusiva cuestión denominada juicio de ingeniería. Si lo alcanzan completamente, serán capaces de decidir rápidamente si aquellos que trabajan bajo sus órdenes han efectuado o no sanas decisiones de ingeniería. El valor de este conocimiento es obvio.

El segundo atributo que ustedes necesitarán es un sentido de responsabilidad profesional y pública. Aún en el pasado reciente, la decisión de construir obras públicas, tales como las obras civiles construidas por el Cuerpo de Ingenieros, estaban basadas casi estrictamente en la relación costo-beneficio, con poco interés en la ecología o en el medio ambiente. Había poca participación pública en la selección o el diseño de los proyectos. La decisión de proceder con un proyecto particular era determinada en gran medida por la habilidad política y el prestigio de aquellos miembros del Congreso cuyos constituyentes serían beneficiarios del proyecto. Seguramente este era un procedimiento inadecuado, desbalanceado.

Hoy hemos avanzado muy lejos en la otra dirección. Hay mucha participación pública en todos los proyectos, la mayoría con auditores vocales y muy organizados. Proyectos necesarios que producirían energía o control de inundaciones sin serios detrimentos colaterales son retrasados o abolidos por razones triviales.

Espero que sus carreras como Oficiales de Ingeniería coincidirán con un tiempo de moderación, y de compensaciones cuando las bases económicas de los proyectos y sus efectos sobre el medio ambiente reciban consideraciones razonables y balanceadas. Si se va a llegar a esta situación, sin embargo, ustedes como ingenieros deben participar como miembros del público. Deben ser los que, de manera objetiva, expliquen los hechos al público (N.D.T.: a la comunidad). Si no lo hacen, el público no tendrá bases para selecciones razonables. 

Cada uno de nosotros es solamente una persona, y ninguno de nosotros puede esperar cambiar el curso de la historia. Aún cada uno de nosotros, posee una porción con un significado en su debido día y hora. Nuestras actitudes personales, individuales, hacia la ingeniería y hacia la sociedad, tienen un impacto potencial en el futuro de nuestro país. Sin importar cuán pequeño sea ese impacto, debemos intentar hacerlo para que dure por siempre.

Ralph B. Peck cuando asistió a la 16 ª Conferencia Internacional de Mecánica de Suelos e Ingeniería Geotécnica en Osaka, Japón, en 2005 (Fotografía del archivo de Shamsher Prakash)

Sabios Consejos de Karl Terzaghi 

Karl Terzaghi tenía esta motivación en mente (N.D.T.: el juicio de ingeniería) cuando impartió a sus estudiantes en Harvard un conjunto de reglas para lo que él denominó el juego de la ingeniería. Las reglas están cargadas de sabiduría:

  1. La ingeniería es un deporte noble que requiere buenos deportistas. Los tropiezos (o desatinos) ocasionales son parte del juego. Permitan que su ambición sea la primera en descubrir y anunciar sus tropiezos. Si alguien se les anticipa, acéptenlo con una sonrisa y agradézcanle su interés. Una vez se sientan tentados a negar sus desatinos frente a una evidencia razonable, han dejado de ser buenos deportistas. Serán entonces unos chiflados o unos cascarrabias.
  2. El peor hábito que ustedes pueden posiblemente adoptar, es dejar de ser críticos de sus propios conceptos y al mismo tiempo escépticos hacia los de los otros. Una vez alcanzan ese estado, están al borde de la senilidad, sin importar cual sea su edad.
  3. Cuando pretendan difundir sus ideas, enfaticen cada aspecto controversial que puedan percibir de su tesis. De esta forma se ganan el respeto de sus lectores y se mantienen prevenidos de las oportunidades de mejorar el trabajo. Alejarse de esta regla es la forma más fácil de acabar con su reputación y paralizar sus actividades mentales.
  4. Pocas personas son a la vez tan tontas y tan deshonestas, que ustedes no puedan aprender nada de ellas.

Engineering - Austria - 1983 Karl von Terzaghi maxi card

La ingeniería es verdaderamente un noble deporte y el legado de los buenos ingenieros es un mejor mundo físico para aquellos que siguen su camino. Ustedes están iniciando una carrera que puede heredar tal legado y, para alcanzarla, les ofrezco mis mejores deseos.

Publication No. 167. Military Eng., 69:450, July-Aug. 1977, pp. 232-234. The article is copyrighted by The Society of American Military Engineers and is reprinted by permission.

Es de gran importancia revisar la bibliografía de Ralph B. Peck, para comprender el porqué se atrevió a sintetizar la educación en la ingeniería civil.

Respecto del estudio de la historia de la ingeniería que recomienda finalmente Peck en su discurso, en su libro "A Particle of Clay ('Una partícula de arcilla')", explica Judith Niechcial la pasión de su padre (Alec Westley Skempton) por la historia de la ingeniería. Si uno de los ingenieros más eminentes del siglo XX encontró valor y aprendizaje del pasado, también lo pueden hacer los ingenieros de hoy día. Nuestro conocimiento como ingenieros es acumulativo, y muchos errores o malas interpretaciones pueden ser minimizados al estudiar lo que se ha hecho y por qué se hizo.

R.B. Peck y A.W. Skempton en un picnic cerca a la Catedral de Salisbury (Inglaterra)

El Rol de la Geología en la Ingeniería Geotécnica Según Karl Terzaghi

En su artículo "Geología e Ingeniería", Manuel Vidal Pardal, Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, publicado en la Revista de Obras Públicas de España, edición de octubre de 1963, "resume y comenta la discusión en torno a un trabajo del Profesor Terzaghi acerca de las relaciones entre Geología e Ingeniería, haciendo referencia, en las tres figuras que se acompañan a otros tantos casos en que el autor del (presente) artículo ha resuelto con éxito los problemas ingenieriles basándose en sus conocimientos geológicos."

Este artículo resulta interesante en la medida en que se hace un juicio crítico a la propuesta de Terzaghi en el año de 1963 (en los últimos años de vida de K. Terzaghi) sobre la importancia de la geología en la ingeniería aplicada, es decir, el nacimiento de la ingeniería geotécnica como la conocemos hoy en día, diferente al concepto establecido en la década de 1920s por la Comisión Sueca de Geotecnia, y cuya evolución es evidente cuatro décadas después del trabajo de su creador y principal promotor. También se destaca desde esa época la importancia del Método Observacional.

Terzaghi y Peck durante una charla (Fotografía sin fecha)

Al momento de redacción de la publicación de M. Vidal (hace 50 años), las palabras de Terzaghi y de Peck son un testimonio de una realidad sobre el futuro de la ciencia de la Mecánica de Suelos y del arte de la Ingeniería Geotécnica, y no una anécdota como suenan en la actualidad, sin detenerse a considerar su esencia como fundamento del conocimiento y el juicio de ingeniería que hoy estamos en capacidad de adquirir y aplicar.

Corte Geológico en la zona del proyecto de la Presa de la Rambla del Moro (España) (M. Vidal)

Indica Manuel Vidal:

La trascendencia que el terreno tiene en cualquier obra de ingeniería es de una evidencia tal que no requiere demostración.

Las consecuencias de tipo técnico y económico  derivadas de no concederle la debida importancia, son cuantiosísimas y van acompañadas, a veces, de efectos catastróficos  como en los casos de la presa francesa de Malpaset y en la italiana de Vaiont, por no citar sino dos de los mas recientes.

La evolución que en los últimos treinta años ha experimentado la enseñanza en las diferentes ramas que se ocupan de ]as propiedades del terreno, ha sido trascendental en los centros de formación de los ingenieros de todo el mundo.

No solo se le ha concedido mas importancia a la geología, sino que se ha introducido en los planes de enseñanza la nueva ciencia de Mecánica del Suelo, y no dudamos que en plazo breve se incluya en los programas la mecánica de rocas con toda su importancia.

Ahora bien, si resulta extraordinariamente interesante conseguir en los estudios de ingeniería la debida conexión entre las diversas ramas de la enseñanza  ese interés es sobrepasado para adquirir la categoría de imprescindible cuando se trata de las tres ramas referentes al conocimiento del terreno :

Geología, Mecánica del suelo y Mecánica de las Rocas.

A este respecto recordaremos la opinión de Terzaghi: "Si el ingeniero encargado de un proyecto de obras de tierra carece del necesario adiestramiento en geología y de imaginación y sentido común, sus conocimientos de la mecánica de suelos pueden hacerle mas daño que bien. En vez de usar de la mecánica de suelos, abusará de esa ciencia."

Lo mismo podríamos decir del que aplicase exclusivamente sus conocimientos de mecánica de rocas o su conocimiento de la geología.

Esa conexión entre las tres ramas citadas, por lo que respecta a la enseñanza, creemos que se consigue con la condición de que los profesores encargados de esas asignaturas sean ingenieros experimentados, no solo especialistas en la materia de la asignatura; y a ese respecto ponemos como modelo nuestra Escuela de Ingenieros de Caminos.

Más complejo resulta el problema cuando se trata de la coordinación de dichas ciencias en las aplicaciones que se presentan en la vida profesional.

El ingeniero al que se le plantea un tema relacionado con el terreno, ¿debe estar capacitado para poder resolverlo?, ¿debe acudir a la colaboración con un geólogo  o ¿debe consultar a un ingeniero especializado en geología o en mecánica de suelos, o de rocas, según los casos?

Este es un tema sumamente polémico  No hay mas que examinar la diversidad de opiniones de personas destacadas en el campo de la ingeniería  de la geología o de la enseñanza  para darse cuenta de la falta de uniformidad de criterio en ese sentido.

Recomendamos la lectura de las discusiones al articulo de Terzaghi publicadas en la revista de la "Sociedad de Ingenieros Civiles de Boston"; en el suplemento de Soils Mechanics Series, num. 62, de la Universidad de Harvard, y en los "Boletines de la Sociedad Venezolana de Mecánica del Suelo e Ingeniería de las Fundaciones" del corriente año (1963).

Ejemplar de 'Harvard Soil Mechanics Series' en homenaje al profesor A. Casagrande

En el artículo de M. Vidal se presenta la opinión de Ralph B. Peck,. Profesor de Ingeniería de fundaciones de la Universidad de Illinois, sobre el documento del Profesor Terzaghi y con el fin de complementar la visión del juicio de ingeniería aplicado a la práctica de la geotecnia, se transcribe su intervención.

R.B. Peck indica que: 

(Terzaghi) Comienza con una descripción de la forma como adquirió los conocimientos en geología. 

Afirma que el ingeniero que trabaja en el subsuelo necesita una preparación general fundada en estos conocimientos. 

El viaje de inspección que hace un ingeniero a un sitio se convierte a menudo en una excursión para contemplar el panorama, a menos que el ingeniero sepa lo que debe observar y como debe observarlo. En casi todos los sitios existen formas terrestres y afloramientos que deben ser reconocidos y escudriñados. Puede que su relación con el trabajo en ejecución no sea evidente en ese momento. Solo con los métodos geológicos es posible hacer aparecer las relaciones significativas. 

He concluido que el método geológico es un prerrequisito sumamente deseable y posiblemente necesario para poder practicar con éxito el procedimiento de observación en la ingeniería del subsuelo. Sospecho que el desarrollo de este método por el doctor Terzaghi y la habilidad artística con que lo practica, pueden ser una consecuencia de su propia preparación en la geología, que abarcó mucho más terreno que el de los cursos elementales que menciona. En realidad, la asociación del doctor Terzaghi con geólogos, iniciada cuando aún era estudiante, más bien que en sus estudios geológicos puede haber canalizado su interés hacia el método de observación. 

Más adelante añade que aunque es casi imposible ampliar el actual programa de estudios, cree que un  curso de verano, dictado en un campamento, y dedicado al estudio de la geología de una zona, sería un  tremendo aporte al haber del futuro ingeniero del  subsuelo.

Recalca los beneficios del método geológico para el ingeniero, no acostumbrado, en general, a la observación y recopilación de datos en la forma metódica y exhaustiva que practica el geólogo. 

Las distinciones entre la mecánica de suelos aplicada, la geología de ingeniería y la mecánica de rocas  aplicada son más bien arbitrarias que naturales.

En seguida, se presentan los comentarios de cierre emitidos por Karl Terzaghi a su ponencia sobre geología e ingeniería.

Afirma que las discusiones resultaron tan instructivas que rebasaron todo cuanto podía esperar razonablemente en ese sentido. Luego rebate el procedimiento preconizado por Dolmage (Victor Dolmage), de adquirir un conocimiento practico de la geología de ingeniería  diciendo que por cada ingeniero que aprendió su lección en el trabajo, puede nombrar cinco que han estado diseñando fundaciones hace años sin siquiera sospechar la, existencia e importancia de los "factores geológicos  y sin darse cuenta de la diferencia entre el diseño de una fundación y el de un puente de acero.

Victor Dolmage, primer ingeniero geólogo en British Columbia (Canadá) en la década de 1920s

A continuación hace las siguientes afirmaciones importantes, ninguna de las cuales es incompatible con las opiniones expuestas, a pesar de su diversidad: 

  1. El comportamiento de las estructuras en el subsuelo depende en sumo grado de los factores geológicos  De ahí que si estos factores y el significado que encierran, desde el punto de vista de la ingeniería no son reconocidos. Las consecuencias pueden ser, y a menudo han sido, catastróficas. 
  2. En muchos trabajos, no incluyendo los de gran magnitud, los propietarios ni siquiera considerarían pagar los honorarios de un geólogo, ademas de los del arquitecto y del ingeniero. Por lo tanto, si el ingeniero encargado del diseño de la parte subterránea de la estructura no se percata de la importancia de los factores geológicos  se le considerará como incompetente y potencialmente peligroso para la obra. 
  3. Ya graduados, algunos ingenieros -aunque no así la mayoría pueden' descubrir la importancia práctica de 'los factores geológicos" y adquirir la capacidad para entender e interpretar correctamente los informes geológicos. Por consiguiente, se debe considerar el curso de geología de ingeniería como un ingrediente esencial de todo plan de estudios para ingenieros civiles a quienes en su futura carrera profesional se les pueda encomendar el diseño de estructuras en el subsuelo.
  4. El éxito del curso depende enteramente de lo que los estudiantes hayan asimilado en materia de comprensión de las inseguridades inevitables asociadas con los pronósticos en el campo de la ingeniería del subsuelo y no de la cantidad de conocimientos geológicos que hayan adquirido. Para poder enseñar ese curso con mayor eficacia, el profesor debe estar totalmente familiarizado con los aspectos geológicos e ingenieriles de la ingeniería del subsuelo. Aun así, la demanda de individuos con esta preparación sobrepasa con creces la oferta. Si no existe un candidato con esas credenciales, un ingeniero que esté interesado en la materia, que haya adquirido la mayoría de sus conocimientos de los aspectos geológicos de la ingeniería del subsuelo mediante la lectura inteligente de informes de casos registrados, es definitivamente preferible a un geólogo con pocas o ningunas relaciones en los círculos profesionales de la ingeniería
  5. La aplicación de los principios de la geología a los problemas de la ingeniería del subsuelo requiere "un habito o modo de pensar muy ajeno al ingeniero" (al decir del señor Dolmage). En todos los otros cursos el ingeniero es preparado en un solo modo de pensar, y para poder captar la esencia de otro modo de pensar totalmente distinto en el corto tiempo destinado al curso, requiere un grado relativamente alto de madurez. En consecuencia, la enseñanza del curso debería hacerse en las postrimerías de los años académicos, preferiblemente como materia de postgrado.
  6. La mayoría de las divergencias entre las opiniones expresadas se. concentran alrededor de la interrogación de cuanto puede asimilar el estudiante durante un solo curso. La respuesta depende en gran parte de la capacidad del profesor, del grado de madurez del estudiante y, en sumo grado, de las características mentales de cada estudiante. Algunos estudiantes pueden ser totalmente incapaces de aprender a pensar en "los dos modos", aunque.pueden sobresalir en otros campos, como, por ejemplo, en el de la matemática aplicada.
  7. Los jefes de los Departamentos de Ingeniería Civil deben adaptar sus decisiones a la capacidad del personal encargado, a los fondos disponibles y a las limitaciones de tiempo que les impone el apretado plan de estudios; por lo tanto, ellos tienen muy poca influencia sobre la eficacia de los cursos de geología de ingeniería  Aun así  con motivo de las graves consecuencias de un desconocimiento total en este campo, es preferible algo que nada. aunque se trate de un curso que no reúna todas las condiciones.

Mas adelante, impresionado por la unanimidad de las reacciones a su afirmación de que en el campo.de la ingeniería de obras de tierra son raros los casos en que un problema.de ingeniería requiere los servicios de un geólogo de ingeniería  siempre que el ingeniero civil cuente con una buena preparación  revisa su propio pasado para descubrir el origen de lo que comenzaba a parecer un error de juicio.

Al referirse a la mecánica de rocas, dice que actualmente, se ocupa principalmente de llenar las lagunas existentes en nuestros.conocimientos de las propiedades físicas de las rocas, de inventar métodos nuevos de exploración de las mismas y de desarrollar otros procedimientos teóricos  De este modo se acumula una vasta fuente de datos que son de valor inestimable como base para formular criterios. Sin embargo, esas actividades, que son análogas a las de la mecánica de suelos en la década 1930-1940, desvían la atención del ingeniero de las inseguridades inevitables inherentes a todo pronostico relacionado con el comportamiento de la roca y conduce a practicas similares a las que califique de "uso indebido de la mecánica de suelos".

El peligro de usar indebidamente la mecánica de rocas se agrava porque las propiedades físicas  significativas de la mayoría de las formaciones rocosas que pueden ser concebiblemente la causa de dificultades técnicas  tienen un parecido sorprendente con las de los depósitos sedimentarios, caracterizados por una forma errática de la estratificación. Por lo tanto, no se pueden predeterminar con seguridad antes de la construcción, por medios prácticos.

Al tratar de los procesos mentales en la ingeniería del subsuelo, recuerda la afirmación de Dolmage, de que "la geología es una ciencia inexacta que requiere hábitos o modos de pensar muy ajenos a los ingenieros", y afirma que, aun así, el buen manejo de los problemas de la ingeniería del subsuelo requiere un razonamiento eficaz en ambos casos.

Termina Terzaghi con los siguientes comentarios acerca de la geología de ingeniería como profesión.

El profesor Cleaves dice: "Creo que se producirían resultados desastrosos si se confía en el asesoramiento de ingenieros de minas o de petroleo en muchos proyectos de ingeniería civil". Esta es una afirmación que se puede aceptar con salvedades. Por ejemplo, el señor Campbell es ante todo un geólogo economista, Aun así  fue consejero muy estimado de la "Southern California Edison Co." en numerosos proyectos de ingeniería civil. El señor Dolmage, ingeniero de minas, ha estado relacionado con muchos trabajos de ingeniería civil en la Columbia Britanica, y el que esto escribe ha cooperado muy satisfactoriamente con ambos profesionales en proyectos de importancia relacionados con la geología glacial. La razón es obvia. Si un geólogo de cierta categoría es verdaderamente competente y si el ingeniero tiene suficientes conocimientos de geología para formular sus preguntas inteligentemente, no importa en cuales campos trabaje el geólogo consultor. 

Al final de su discusión, el señor Dolmage aun pone en duda "la validez del término geólogo de ingeniería en su acepción corriente". Dice al respecto: "Interpreto su significado, si acaso to tiene, como la geología aplicada a problemas de ingeniería  del mismo modo que la geología económica significa la geología aplicada a la localización y extracción de minerales. Se trata en.ambos casos de la misma clase de geología... ". Y agrega : "Al igual que el ingeniero, el geólogo  durante sus años académicos, no tiene.tiempo para estudiar ingeniería; fuera de los cursos de topografía. La pequeña cantidad de ingeniería elemental que lograría incorporar en su apretado programa de estudios seria de muy poco valor". 

En contraste con el señor Dolmage, el profesor Deere (Don U. Deere, profesor de ingeniería civil en la Universidad de Illinois) toma muy en serio la geología de ingeniería. 

Después de revisar las presentes relaciones entre ingeniero y geólogo  y las fallas en esas relaciones, recomienda un paso muy audaz: la preparación de geólogos de ingeniería  capacitándolos para prestar servicios como geólogos e ingenieros, y llega hasta dar un plan de estudios para los candidatos en perspectiva.

En mi opinión, el paso que propone el profesor Deere es peligroso y puede conducir a resultados decepcionantes, por las siguientes razones: La experiencia ha demostrado que muchos individuos no pueden adquirir la capacidad de razonar con igual eficacia como lo requiere la geología y en el campo de una ciencia exacta como es la ingeniería  Durante sus años académicos el estudiante no tiene oportunidad de descubrir si posee o no esta capacidad. Si se ha especializado en ingeniería civil sin tener la citada capacidad, puede dedicarse, por ejemplo, al diseño de puentes, y si se ha especializado en geología  puede dedicarse a estudios geológicos. Sin embargo, si se ha graduado de geólogo de ingeniería, no tiene alternativa y puede convertirse en un peligro publico.

Ademas, los dos campos -ingeniería y geología- son tan vastos que una sola persona no puede ser igualmente competente en ambos. Esto lo se por propia experiencia. Mi "instrucción formal" en geología es mucho mayor que la normal, y durante toda la vida he seguido el desarrollo de la geología tan de cerca como lo ha permitido el tiempo. Aun así  ni siquiera traté de hacerme experto en este campo, ya que todo intento de aprender aun más geología hubiera sido a expensas de mi pericia en una de las muchas ramas de la ingeniería civil. De ahí que una y otra vez consideré que lo indicado era valerme del asesoramiento de geólogos competentes. El geólogo está en una posición similar respecto a la ingeniería.

Si un geólogo joven tiene aptitudes naturales para la geología de ingeniería  sera atraído a ese campo por la fuerza de gravedad, como sucedió con el doctor Berkey, y con muchos otros después de él, sin instrucción formal en la ingeniería. Se familiarizará con los problemas geológicos de la ingeniería del subsuelo a través de sus contactos con ingenieros en plena actividad, y prestara servicios muy valiosos siempre que no intente invadir los predios del ingeniero. 

Respecto de este punto, Campbell dice: "El reconocimiento de nuestra propia capacidad y, en consecuencia, el saber cuando (¡y donde!) debemos solicitar la colaboración de colegas en otras profesiones es para mi, indudablemente, el punto de partida y, probablemente, el sello de la sabiduría". 

Ir a: Historia de la Geotecnia - Terzaghi y el Método Observacional (I)

Referencias Bibliográficas:


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